__¿
Es muy duro?__ me preguntó más tarde, yo sabía a que se refería, baje la mirada
ante esa pregunta__no hace falta que me respondas, siento si la pregunta te a
molestado.
__No
te preocupes__le dije todavía con la mirada en el suelo, suspiré, despegué a la
mirada de allí y me enfrenté a la pregunta__Sí, bueno, a veces. Pero al
principio fue peor, yo tenía trece años cuando me comunicaron que tenía un
tumor cerebral. Al mes siguiente estaba tan mal que me ingresaron en el
hospital. Desde entonces no he sabido nada de mis amigas, bueno al principio me
visitaban pero verme en ese estado les hacía daño al igual que a mí, así que mi
doctor prohibió las visitas hasta unos meses más tarde, pero yo me sentía tan
mal, no solo por los síntomas y los efectos de mi tratamiento sino también
porque mi autoestima estaba por los suelos, así que decidí que no quería que
nadie me visitara, así que estuve un año aislada de todo el mundo social. Ese
mismo año en el que comencé a recibir las visitas de mi madre asumí mi
enfermedad, así que decidí luchar por vivir y por intentar no olvidar quienes
eran mis amigas, la vida que tuve hasta ingresar en el hospital, y, bueno ahora
es menos duro, pero hay días en que pienso que acabar con mi vida sería lo
mejor. No sabes, ni te puedes hacer una idea, de lo que es intentar luchar cada
día con las ganas de escoger la alternativa del suicido, de encontrar una razón
por la cual seguir luchando. Aún así logro encontrar pequeñas razones por la
cual no perder la esperanza y seguir viviendo.
__
Eres impresionante, nunca he conocido a una persona tan valiente y tan
luchadora como tú, Aura__me dijo con sinceridad.
__
Creo que te equivocas, en mi opinión soy una cobarde__le contradije con un tono
amargo.
__No,
tú eres la que se equivocas, todos los días hay gente egoísta que teniéndolo
todo acaban con su vida haciendo sufrir a todos sus seres queridos, a toda la
gente que tenían a su alrededor, pero tú que tienes esta angustiosa situación, sin
que tú tuvieras elección, luchas por encontrar razones para sobrevivir. Tú
tienes motivos para no querer tu vida, pero aún así luchas por ella, la gente
que sale en las noticias todos los días porque se ha quitado la vida sin
ninguna razón buena para cometer ese delito. Son unos cobardes, tú eres muy
valiente, Aura.__me dijo Jason con una intensa mirada. Mi madre, que se había
empapado de toda la conversación, supo que en el corazón de Jason y en el mío
la conversación que él y yo habíamos tenido dejaría su marca.
Una
enfermera me nombró para mi turno para las pruebas. Antes de salir de la sala
Jason me llamó__Aura, ¿en qué hospital estás?__.
—En
el Hospital General— .
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