domingo, 5 de febrero de 2012

Visita inesperada



Un lunes por la tarde ocurrió algo nuevo que rompió la rutina, por primera vez, una enfermera entró una hora antes del momento de cambio de goteros, de la toma de pastillas, etcétera, para entregarme un osito de peluche y una tarjeta. El osito de peluche era de los clásicos vestido de Papá Noel. Cuando ejercías fuerza sobre su pequeña barriguita, el oso te decía te quiero. Me pregunté quién me habría mandado ese regalo, pensé que había sido mi madre, pero cuando leí la tarjeta en la que aparecía ese gato tan adorable supe que me equivocaba, la nota decía así:

Sigue luchando, recuerda la conversación que tuvimos, no te rindas, algún día vencerás al Cáncer.
                                                                       JASON

No pude evitar que apareciera una sonrisa en mi insignificante rostro, ya demasiado cansado. Todavía no me lo podía creer ¡ERA DE JASON! Supe que esas pequeñas palabras no las podría olvidar jamás, ese chico había implantado en mi interior una semilla, que unas veces me devoraba a más no poder y otras veces me ayudaba a sentirme mejor ¿qué clase de truco era ese? saber, lo que se dice saber, no lo sabía, pero lo pensaba averiguar.

Un mes más tarde Jason vino a verme. Todo ocurrió de la siguiente forma: Yo me encontraba frustrada porque no conseguía averiguar en qué cálculo había fallado al resolver aquel malvado operario de raíces cuadras. Cuando Jason llamó a mi puerta, claro que ¿yo cómo iba a saber qué era él?, estaba de mal humor y pensaba que él sera mi madre, así que contesté con desgana__pasa__. No se como se lo tomó pero él, respondió a mi tono

__si no estás de humor hoy puedo venir en otro momento__.

El corazón me iba a mil y comencé a sudar a lo bestia al escuchar aquella deliciosa voz tan melódica. No podía dejarle marchar, tras unos segundos en los que no pude responder y que me quedé petrificada, le invité a pasar con una simpática sonrisa. Él me miró fijamente a mis legañosos ojos, sentía como  me estaba poniendo roja y supe que si no baja la mirada  se daría cuenta de lo que sentía hacia él. Luego Jason desvió su mirada para evaluar mi cutre dormitorio de hospital. Me fijé en sus gestos y supe que él estaba nervioso, no sabía que decir ni como dirigirse a mí.

Supongo que para romper el hielo, él comentó__bonita decoración, es un lugar acogedor. Comencé a reírme junto a mi invitado, me sentía tan bien cuando estaba cerca de aquel chico… Con Jason me sentía como una chica normal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario